Árbol

Cuando el se dio cuenta que no estaba solo se puso bien alegre por que sabia que ellos le iban a ayudar a poder tramar una buena mentira, pero créanme que solo se dedico a comer mangos, al final eran casi ya las diez de la mañana y no daba señas de ir a trabajar la tierra, por lo que entre todos se la pasaron pensando como y quien se atrevía a jugar con los toros, pero cual fue la sorpresa que dijeron, mejor hay que aventarles mangos a los toros, y uno de ellos le dijo a mi padre, “no les hagas caso ya que lo único que vamos a conseguir es enfurecer a los toros”, al final este amigo que era el mas miedoso decidió mejor bajarse del árbol e irse a su casa, pero mientras el iba bajando del árbol todos los demás lo empezaron a molestar, eso fue por la cobardía que mostró en ese momento, creo que hasta mi padre le aventó algunos mangos hacia aquel amiguito que ya antes le había advertido del peligro, este amigo después de lograr alcanzar el suelo pero no antes lleno de saliva de sus mismos amigos, y unos cuantos mangos en el pelo, lo que hizo fue, ir a soltar varios toros y se los fue  a dejar alrededor del árbol donde se encontraba mi padre, al ver mi padre que se acercaban los toros trato de mejor de bajarse de ese árbol pero no lo logro ya que uno de los toros llego con una prisa hacia el árbol…

~ por victorsamaria en Diciembre 2, 2007.

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